Devocionales

¿HAS DEVUELTO MAL POR BIEN?

¿HAS DEVUELTO MAL POR BIEN?

Al que devuelve mal por bien, el mal no se apartará de su casa.
Proverbios 17:13 LBLA

En las relaciones humanas, se activa una ley espiritual según la respuesta a las diferentes formas en las que respondemos a cómo se comportan con nosotros.

En ello vamos a imitar a Dios o a negarlo, según nuestra respuesta sea.

Podemos devolver: bien por bien, mal por mal, incluso bien por mal; pero, cuando devolvemos mal por bien, como escribió el comentarista Trapp: "El mal por el bien es diabólico".

Quien, habiendo sido cuidado, ayudado, discipulado y bien acompañado por alguien, devuelve, no un error humano o inmadurez diaria, sino MAL; en este caso, es un mal intencionado, dañino, perverso y que sabe lo que hace. Quien así obra, tenga por seguro que, si no se arrepiente, su pecado lo alcanzará y siempre encontrará que la felicidad en él y en su familia se irá por el desagüe de un corazón torcido, además de otras consecuencias que solo a Dios le tocará traer sobre su vida.

Pero no es mi intención traer este tema para despertar venganza en tu corazón contra quien así te haya injustamente tratado, pues, si queremos el favor Divino, nuestra respuesta, con la gracia de Dios, debe ser el perdón y la misericordia. Solo quiero que reflexiones en la forma en la que respondes al trato de otros y que te cuides de no entrar en esta categoría de devolver mal por bien, para que así no tengas que vivir bajo ese juicio que no te lo dará el hombre, sino Dios mismo, y no sea que el mal te persiga todos los días de tu vida.

Si quieres ser bienaventurado, imita a Dios, pagando con bien y misericordia y, sin duda, aunque los hombres no puedan devolvértelo, tu Padre, que está en lo secreto, te lo devolverá en público.