Devocionales

INTENCIONALIDAD

INTENCIONALIDAD

El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.
ECLESIASTÉS 11:4 RVR1960

En el viaje de la vida, nos encontraremos con muchos que anhelan cambios, resultados y estaciones fructíferas. Pero verás que pisan poco el terreno y mantienen sus manos cerradas.

Aun en la iglesia lo he podido ver: se espera que ocurra algo, que venga una visitación y, sí, todo eso no es malo en sí mismo. El punto está en el hecho de la responsabilidad que Dios nos ha dado a cada uno de activar las leyes de la cosecha. Para ello se requiere intencionalidad.

El texto nos dice que podemos cantar, danzar y proclamar, pero si no intencionamos salir al campo a tocar la tierra, plantar una semilla, cuidarla y después sí, confiar en las leyes que Dios ha dado a esa semilla y la bendición del cielo, no recogeremos nada.

El fruto en las congregaciones suele ocurrir con aquellos que intencionan, agendan y valoran el poder que una única semilla puede tener y confían en Dios finalmente.

Es con estos discípulos que meten esto en sus agendas semanales y dejan de estar mirando las nubes, que Dios, de generación en generación, ha estado haciendo su obra.

¿Serás tú uno de ellos?