Devocionales

OÍR, VER, TOCAR

OÍR, VER, TOCAR

Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida.
1 JUAN 1:1 RVR1960

Cuando Juan escribió esta carta, tenía como 90 años y más de 60 años de su primer encuentro con Jesús. Siempre me ha inspirado ver en la melodía de esta carta a un anciano que no ha perdido el asombro por su maestro y que, a pesar de lo que pudo haber vivido en una obra recién empezada como fue la iglesia del primer siglo, también seguía emocionado por poder servir al rebaño del Señor, escribiendo sus últimas epístolas para su bien y protección.

No es casualidad que esta carta empieza como el evangelio que él mismo escribió:
"Lo que era desde el principio".
Este es el comienzo, este es el camino y este es el final; se trata de no perder de oír su voz por encima de cualquier otra voz, aun por encima de la nuestra. Quien oye con oídos para oír, cruzará la puerta a ver y llegará a tocar al Verbo de Vida que vivifica, y quien toca seguirá siendo asombrado y transformado.

Esto me ha ayudado en mi caminar a ir rápido a su voz, pues cuando te encuentras en esos momentos donde sientes que pierdes el brío, las ganas, las fuerzas y la pasión, no salgo a buscar responsables, me hago responsable por ir al principio, a su voz y ahí seguir caminando.